La ecorregión denominada Chaco Húmedo, cubre aproximadamente unos 12 millones de hectáreas, pero está escasamente representada en el sistema nacional de áreas naturales protegidas, con apenas un 3,26%. Dentro de esa escasa representación, La estancia El Cachapé, de 1.750 hectáreas, destina parte de su superficie a preservar la belleza natural y biodiversidad de esta castigada región, debido al avance sostenido de las actividades agropecuarias.
Concretamente, la Dirección de Fauna, Parques y Ecología de la provincia de Chaco, ha declarado el sector preservado como “Área especialmente protegida”. En el resto del territorio de la estancia, se llevan a cabo actividades productivas bajo las pautas del desarrollo sustentable. Para conocer esta experiencia, y las dificultades que deben enfrentar los emprendimientos de preservación privada, Refugios naturales ha entrevistado al señor Santiago Boló Bolaños, titular del establecimiento.
¿Cuales son las dificultades que enfrentan? El Cachapé, puede seguir trabajando por décadas en armonía con los ambientes naturales del Chaco Húmedo, pero si alrededor no se toma conciencia de la importancia del cuidado y buen uso de los recursos naturales, nos dirigimos en alguna forma a convertirnos en una pieza de museo.
La irresponsabilidad de los -en su mayoría grandes- grupos económicos que explotan al agro, la complicidad del estado y el modelo de producción capitalista, que asienta su crecimiento sobre la base del consumo excesivo, son los mayores obstáculos que enfrentan la conservación y la sustentabilidad ecológica.
¿El desarrollo de una ganadería sustentable complementada por la preservación del ambiente, es una acción limitada, o extendida en las actividades ganaderas? La ganadería de tipo extensiva en pasturas naturales tiene, entre otros, el beneficio de preservar los pastizales y su fauna asociada. Es decir, altera el ecosistema pero mínimamente frente a la agricultura que crea agro sistemas. En el Chaco, Corrientes y Formosa, el ganado convive muy bien con el estero, el monte nativo, la sabana y el pastizal, por que la relegación económica de estas provincias, obligó a que el manejo se tuviera que acomodar a lo que el paisaje ofrecía, por la relación costo beneficio de la alteración del medio. Ahora bien, el modelo ganadero que está ganado terreno no éste sino el que se está llevando a cabo, por ejemplo en Rivadavia o Anta, provincia de Salta, donde están suplantando el añoso monte nativo, por pasturas exóticas para cría y engorde, proceso sustentable sólo para las corporaciones dueñas de los emprendimientos que logran grandes ganancias en pocos años dejando una tierra estéril, campesinos pobres y catástrofes naturales de todo tipo.
¿Si bien dentro del área de la reserva se respeta la biodiversidad, en las áreas contiguas que ocurre? Como expliqué recién, en los campos aledaños, y en casi toda la región Centro Este del Chaco se practica la ganadería tradicional por que “no queda otra”. La pastura es costosa y el engorde a grano mucho más. La realidad es que hay muy poco desmonte si nos referimos a la limpieza de una parcela para la plantación de forraje, la forestación o la agricultura, como se puede ver en Misiones o como se pudo ver en Entre Ríos, ya que como casi no quedan bosques nativos allí, tampoco hay más desmonte. De vez en cuando se “limpia” para hacer chacra una explotación que por lo general no pasa de ser familiar, y que incluye cultivos de recolección manual como tabaco, algodón, zapallo, mandioca, etc. Es casi inexistente en nuestra zona la automatización del agro. Ahora bien, se extraen árboles eso sí, para la producción de tablas, varillas e insumos propios de la actividad ganadera que de alguna manera sostiene la permanencia del monte como ambiente reinante. También se extrae, lamentablemente, quebracho, itín y urunday para la taninera de Puerto Tirol. De menor impacto, está también la explotación carbonera. Se está arrasando el algarrobo y el lapacho. Caza furtiva, hay. La “marisca”, como la llaman, no es depredativa, pero como dice Larralde, “la macana es con los del pueblo”, y cada vez hay más gente por todos lados, y todos se quieren echar su “tirito” y así se va agotando el recurso, que bien utilizado, por los que lo necesitan, podría permitir su regeneración, pero lamentablemente no es así, y hay especies muy corridas, como el tapir que ya casi ni se ve, el chancho moro, la corzuela o el carpincho, codiciados por sus carnes y cueros.
Nota de la Redacción: Se refiere el Sr. Bolaño a Don José Larralde, músico y compositor folclórico argentino que ha reflejado con precisión las actitudes de los hombres y mujeres ligados a la actividad rural y pueblerina.
¿Existe la posibilidad de crear áreas de amortiguación o ampliar las áreas de reserva? Sí existe. Es crucial trabajar con los pobladores locales. Convencerlos de que les conviene preservar la riqueza de su suelo, de que si hoy le dan $200 por un quebracho de 300 años, en el mediano plazo, turistas de todas partes le van a dar mucho más todos los días por verlo en pie y al pajarito que se posa en él, y hasta podría ser que lo subsidien con bonos verdes por oxigenar al planeta, como pasa en Costa Rica. Hay que darle un valor económico a algo que ya de por sí tiene mucho valor por los servicios ecosistémicos que brinda, aunque suene materialista, pero es que el pequeño terrateniente, el de las 200 hectáreas en la costa del Río de Oro, dónde 150 son de selva, no puede vivir del aire y la filantropía solamente. El Estado tendría que promover las prácticas responsables y si se utiliza la madera, que es el refugio de casi todas las otras especies, que se haga de manera selectiva y dejando que el monte se recomponga para no disminuir su capacidad productiva.
El progreso del país va a seguir demandando madera dura del Chaco y hasta que no crezcan lo suficiente las plantaciones de especies nativas que YA se tendrían que estar plantando, va a haber que hacer este uso selectivo de los bosques que nos quedan. En El Cachapé, en este mes de noviembre, se están forestando con algarrobo más de 50 hectáreas para su uso durante su crecimiento (como forraje animal, sombra, fijador de nitrógeno y paraguas frente a la erosión hídrica) y después de su tala (como madera, claro está). (Perdón que me voy un poco de tema pero una cosa lleva a la otra).
Nota de la Redacción: Disculpado el hombre, su aporte es sumamente valioso.
¿La utilización del Yacaré como recurso económico, puede generar una presión adicional sobre el hábitat y sobre esta especie en particular? Depende. Si se trabaja con el sistema de “ranchin”, con devoluciones al ambiente natural, con investigación y seguimiento de las poblaciones silvestres y trabajo responsables, al contrario, contribuiría a salvaguardar su hábitat natural con el cual se trabaja asociada y dependientemente
¿Cuál es la situación actual de las poblaciones de Yacarés en la zona? Actualmente, la zona está atravesando una de las peores y más prolongadas sequías en las últimas 8 décadas, por lo cual el yacaré y toda la fauna silvestre se ve afectada. Los pozos, represas, lagunas, ríos se están secando prácticamente y el yacaré necesita del agua para subsistir.
Puede ser positivo en términos darwinianos ya que sobrevivirán los más aptos a un proceso de selección natural frente a una catástrofe también natural, pero dada la intervención irresponsable del hombre, que quizás de un tiro mata al más apto de los yacarés por que lo encontró tomando sol y es facilísimo matarlo, es preferible que estos acontecimientos no sucedan o que exista una forma de reducir sus impactos.
¿Existe equilibrio entre las diversas especies de la reserva? Esto lo debería responder un biólogo. Personalmente no me parece que hubiera algún tipo de predominio o exterminio en manos de otros animales o plantas. Acá casi no contamos con especies exóticas como en otras provincias, que son las que por lo general ponen en riesgo el equilibrio entre las especies allí donde aparecen descontroladamente, como la liebre en la Patagonia, que vino a suplantar a la mara. Nosotros en cambio, podemos ver todavía al Tapetí, un conejito original de la zona.
¿Cuál es la situación del puma, el guazuncho y el aguará guazú en la reserva? De vez en cuando se ven rastros de puma y el año pasado, el encargado de la estancia, Cacho Sanz, se encontró con uno a pocos metros cuando recorría una sabana. Él iba a caballo con su hijo, escuchó ruidos y el animal saltó de entre los pastos como sorprendido, por que no se dejan ver, y de dos saltos desapareció. Cada tanto se ve un ñandú descuartizado y hemos llegado a tener pérdidas de ovejas por algún ataque de ellos. El Guazuncho se ve con facilidad, sobre todo a la tarde cuando sale a comer los brotes nuevos de los pastizales. Creo que su situación es bastante normal por que su alimento es el mismo que el de la vaca, el sustento económico hoy por hoy de la reserva.
¿La flora, árboles y vegetación autóctona han dado muestras de recuperación, está en proceso estable o en retroceso? En retroceso nunca, desde que el establecimiento se constituyó en reserva. La vegetación autóctona goza de muy buena salud en El Cachapé. Casualmente, este último año nos llamó la atención la enorme cantidad de renovales de algarrobo que se ven. Almácigos enteros que habrán surgidos favorecidos por el ciclo seco ya que se trata de una planta semi -xerófila.
5 años atrás, en cambio, en épocas más húmedas, era increíble la propagación del timbó, árbol de madera blanda y más rápido crecimiento. Se ve también como el lapacho va colonizando nuevas tierras a la vera de los montes altos y en los quebrachales, el colorado y el blanco hacen lo suyo. Para nosotros es un orgullo ver éstos procesos, y constatar que como en una familia grande, hay integrantes de todas las edades, y eso es lo que garantiza su continuidad. Hace poco cayó un quebracho, “el abuelo”, de más de 1,20 metros de diámetro en su pie, que calculamos estaba ahí antes de creación del Virreinato del Río de la Plata. Pero es la ley de la vida, y en El Cachapé manda la vida. Por desgracia, hay montes vecinos donde el sobre pastoreo y el ramoneo de la hacienda no permite que se desarrollen estos renovales y no se ve reemplazo a los viejos ejemplares que de a poco caen solos o por la motosierra.
¿En un ambiente de calentamiento global y cambio climático en el cuál se producirían, probablemente, aumentos de la temperatura y posible disminución o escasez de agua, como afectaría el futuro de este eco ambiente? De seguir esta seca inédita la zona, se va a convertir en un secadal más que un humedal. Nunca antes habías visto secarse a los esteros del campo donde se hace un pozo de un metro y no se ve ni humedad. Pero los ambientes son de rápido recupero y cuando caen dos gotas todo vuelve a verse verde y floreciente. Tampoco sé bien como irán afectando estos ciclos que cada vez son más prologados y con menores períodos húmedos entre medio a los ecosistemas.
¿El refugio acepta visitantes y realiza actividades de ecoturismo? Tenemos nuestra casa de campo preparada para recibir huéspedes y una variada oferta de actividades para realizar dentro y fuera del refugio. Desde cabalgatas guiadas y participación en las actividades de campo hasta safaris fotográficos por lugares en los que es muy posible encontrarse animales de todo tipo, y ni hablar de las aves, que para el propio refugio fueron identificadas más de 250 especies, un número más alto del que se puede ver en toda Europa. El sitio fue catalogado como un AICA por Aves Argentinas. Unas de las joyas son las excursiones en canoa por los ríos de la zona, rodeados de la selva en galería.
Nota de la redacción: AICA: Área de Interés para la Conservación de Aves.
Ofrecemos la posibilidad para el que se anime de pasar la noche en el medio del recorrido en un campamento improvisado, experiencia totalmente recomendable para los más aventureros y amantes del contacto directo con la naturaleza. Allí se puede ver al yacaré en su estado más salvaje y no es difícil cruzarse con carpinchos, monos, tucanes, águilas y todo tipo de animales salvajes. El recorrido por el criadero de yacarés está al alcance de todos y no deja de asombrar por la originalidad de la actividad productiva y la emoción que provoca el acercamiento a los yacarés. Durante los meses de enero y febrero se realizará la cosecha de nidos de yacaré. A parte de realizar las actividades que el resto del año ofrece El Cachapé, poder participar de alguna de las tareas de verano del criadero puede ser una oportunidad en la vida única para el que participa.
¿Que ofrece El Cachapé al visitante? El Cachapé ofrece no sólo la posibilidad de lograr un contacto único con la naturaleza en esta parte del Chaco donde está tan bien conservada, sino también una opción diferente en turismo, con la mejor atención por parte de sus propios dueños, y la oportunidad de participar de la aventura, del descubrimiento y de lograr una empatía con el medio ambiente como en ningún otro lugar.
Refugios Naturales agradece al Sr. Santiago Boló Bolaños y a "El Cachapé", su gentileza