Fauna marina en el mar uruguayo
   

El Río de la Plata y el mar adyacente, contiene una valiosa y rica fauna marina que es desconocida por la mayoría de las poblaciones costeras de Argentina y Uruguay. Podemos citar ballenas, lobos marinos, delfines y tortugas marinas como los más destacados, pero estos son solo algunos de los exponentes más notables de esta riqueza faunística marina, para las que es urgente crear sistemas y proyectos de preservación efectivos.

Para conocer el estado actual y proyección a futuro de esas poblaciones, Refugios Naturales a consultado a los especialistas del grupo Cetáceos Uruguay, integrado por científicos y especialistas dedicados al estudio y preservación de las especies marinas, siendo referente en la región de estas actividades. El grupo multidisciplinario de investigación, tiene como objetivo principal promover la investigación y conservación de los cetáceos en la costa uruguaya. Surge en el año 2004, cuando estudiantes de las Profundizaciones Etología, Evolución, Ecología, y Oceanografía de la Licenciatura en Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias (Universidad de la República/UDELAR) unifican diferentes proyectos de trabajo, para así maximizar esfuerzos y objetivos a futuro.
Actualmente constituye una rama nueva de investigación asociada a la Sección Etología de dicha Facultad, y esta integrado por Licenciados en Ciencias Biológicas, algunos de ellos estudiantes y egresados de posgrado de la Facultad de Ciencias (UDELAR), Universidad de Río Grande (Brasil) y Massey University (Nueva Zelanda).

¿Cuál es la situación actual de la fauna marina que habita o tiene a la región como lugar de estadía o tránsito? La Licenciada Paula Costa, nos brinda un panorama general de las especies de mamíferos marinos más conocidas en Uruguay. En relación a los cetáceos son tres especies de delfines; la franciscana (Pontoporia blainvillei), la tonina o delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) y la orca (Orcinus orca). Además, entre las especies notables, debemos considerar a una especie de ballena, la Ballena Franca Austral (Eubalaena australis),y en relación a los pinnípedos debemos destacar dos especies: el león marino (Otaria flavescens) y el lobo fino (Artocepahuls australis). De estas especies, es posible que la más amenazada es el delfín franciscana por la continua mortalidad incidental que sufre en la redes de pesca artesanal, no solo en Uruguay si no a lo largo de toda su distribución. En el marco del Proyecto Franciscana (otro de los cuales integra al grupo Cetáceos Uruguay), en el año 2006 estimamos una mortalidad de 289 individuos para las pesquerías artesanales relevadas que no incluyen el total de las que operan en la costa. Es imprescindible conocer la abundancia de estos delfines en nuestra costa, para saber qué porcentaje representa la mortalidad estimada en la población. La estimación de abundancia está planificada para el año 2010 y se realizará siempre y cuando se obtengan los fondos necesarios. De todas maneras no cabe duda de que es la especie de cetáceo que presenta mayores problemas de conservación en el Atlántico sudoccidental.

El león marino

La especialista en pinnípedos, Licenciada Valentina Franco Trecu, responde: El león marino también presenta algunas particularidades para su conservación en Uruguay. Si bien el estatus de la especie según la categoría de la IUCN es de Preocupación Menor. La población uruguaya ha estado disminuyendo a una tasa del 1,7% anual en los últimos 13 años, es posible que se  deba a la  explotación que se realizó sobre este recurso, pero se desconocen los motivos que impiden la recuperación poblacional luego del cese de la zafra. Entre los años 1963-1986, fueron sacrificados por parte del Estado un total de 47.360 individuos. La captura fue realizada sobre cachorros menores a un año de edad, debido al valor comercial de su negro pelaje. Actualmente se estima una población de 12.000 individuos en nuestro país. Hasta el año 2004, el Estado a través de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA), capturaba, seleccionaba y comercializaba anualmente entre 25 y 45 ejemplares vivos de esta especie, destinados a parques zoológicos y acuarios de diversos países. Esta captura fue suspendida durante el año 2005 debido a la disminución del tamaño poblacional que se estaba registrando. Con respecto al lobo fino, el estatus de la especie según la categoría de la IUCN es de Preocupación Menor, pero en CITES se encuentra en el apéndice II. Presenta una tendencia poblacional positiva y una población estimada en 300 mil individuos. Desde 1998 al presente, la DINARA vende cerca de veinte ejemplares de lobos finos para diversos acuarios y parques zoológicos. Actualmente el Proyecto Pinnípedos, está investigando en aspectos relacionados al éxito reproductivo de las hembras, sus hábitos alimenticios, comportamiento de buceo, el solapamiento entre las áreas de forrajeo de las hembras del león marino y la pesca industrial, aspectos reproductivos así como el proceso de destete de las crías. También se realizan investigaciones relacionadas con parasitología e histología.

La ballena franca austral

Interviene la Licenciada Paula Costa para destacar que la ballena franca austral, es una especie clasificada como dependiente de la conservación por la UICN. Por lo que si se continúa con su protección, tanto a nivel local como internacional, es probable que la tendencia creciente que presenta en la tasa de crecimiento poblacional se mantenga estable. Se ha estimado que esta especie cuenta con unos 7000 ejemplares teniendo en cuenta todas las poblaciones del Hemisferio sur.

Las orcas

La especialista en orcas, Licenciada Cecilia Passadore comenta; en relación a las orcas, en Uruguay se encuentran principalmente en alta mar, en la zona del talud continental y aguas más profundas, a más de 200 metros de profundidad. Su ocurrencia en la costa es muy ocasional. Las orcas interactúan, con la pesquería de palangre de superficie que se dedica a capturar pez espada, grandes atunes y tiburones pelágicos, depredando sobre parte de su captura. Por lo tanto, la mayoría de los registros de orca en Uruguay se realizan por parte de capitanes y observadores a bordo de dicha pesquería que opera en alta mar. Actualmente, a través del Proyecto ODAS, se está analizando esta interacción a partir de la información proporcionada por la DINARA, la cual es registrada por observadores científicos del Programa Nacional de Observadores a bordo de la flota atunera, en cuadernos de pesca de los capitanes y en partes de pesca. Los objetivos de este proyecto son determinar la distribución espacio-temporal de las orcas en aguas del Océano Atlántico Sudoccidental; analizar la depredación de las orcas y falsas orcas (Pseudorca crassidens) sobre la captura de la pesquería de palangre de superficie y la captura incidental de mamíferos marinos que ocurre en dicha pesquería.

Los delfines

La Licenciada Paula Laporta, responde sobre delfines; el delfín nariz de botella, comúnmente llamado "tonina" en nuestro país, es la especie de delfín más frecuente de avistar en nuestras costas, aunque en los últimos años los avistajes parecen haber disminuido, principalmente en la zona del litoral estuarino. Sin embargo, en Uruguay se conoce muy poco sobre su ocurrencia y la información existente está limitada a observaciones casuales. Desde el año 2002, se están estudiando diversos aspectos de la biología y ecología de la tonina en dos áreas de alta ocurrencia: las playas de La Coronilla-Cerro Verde y las playas de Cabo Polonio (Departamento de Rocha). Desde ese entonces, ambas zonas se han determinado como áreas de alimentación y socialización, abarcando grupos de toninas a lo largo de todo el año. La población de toninas en la costa uruguaya es extremadamente costera (50 y 500 metros de la costa), pequeña (66 individuos) y con una alto porcentaje de individuos residentes, es decir que los mismos individuos ocurren en ambas áreas de estudio casi todo el año. Sin embargo, los individuos de esta población presentan una amplia movilidad a lo largo de la costa uruguaya, desplazándose principalmente entre Punta del Este y Barra de Chuy, pero apareciendo de forma ocasional en aguas del Río de la Plata.

Por otro lado, existen desplazamientos de varios individuos identificados hacia el sur de Brasil, llegando a las aguas adyacentes a la Lagoa dos Patos (Río Grande do Sul), a unos 270km al norte de La Coronilla. Estos registros han sido detectados debido a la aplicación de la técnica de foto-identificación de forma sistemática en ambos países. La aleta dorsal de la mayoría de las especies de delfines presentan marcas, cicatrices o deformaciones que alteran el perfil de la misma, permitiendo identificar a cada individuo y seguirlo a lo largo del tiempo, estudiando sus movimientos, asociaciones sociales, preferencias de hábitat, entre otras características. Desde los inicios del proyecto, se están coordinando los estudios con el grupo de investigación del Museu Oceanográfico Prof. Eliézer C. Rios, de la Universidade Federal de Rio Grande (FURG) en Brasil para comprender los diversos desplazamientos de individuos entre ambas áreas y aunar esfuerzos para la conservación de las poblaciones, dada la alta mortalidad incidental de toninas en redes de pesca artesanal que ocurre en las aguas de la Lagoa dos Patos y áreas adyacentes.

Lobos y leones marinos

En esta oportunidad, ofrecemos la palabra de la especialista regional en pinnípedos, Magister en Ciencias Biológicas opción Zoología Valentina Franco Trecu, quién actualmente, se encuentra realizando sus estudios de Doctorado en Ecología y con una interesante trayectoria de investigación “in situ”. La entrevista fue grabada en un pintoresco y ruidoso bar de la Ciudad Vieja de Montevideo, gracias a la gentileza de Valentina y horas antes de nuestra partida hacia Punta del Diablo, breve lugar de pescadores artesanales muy cercano a la frontera con Brasil, en las costas oceánicas de Rocha.

Descubrimientos

Durante el transcurso de la entrevista, es posible descubrir la situación de las colonias de lobos marinos que habitan la región, que a pesar del importante número de algunas de ellas, mantienen un delicado equilibrio de supervivencia debido a una multiplicidad de factores, entre los que se destaca la gran pesca comercial de altura, que reduce las poblaciones de peces (su alimento). A la interacción de la especie con la pesca, y los accidentes que se producen con determinados sistemas y avíos, con triste final para los ejemplares atrapados, se agregan los episodios de cacerías ilegales, en busca de machos de la especie para solo extraerles los testículos, de supuestos poderes afrodisíacos, entre otras acechanzas. También sabremos que las poblaciones de león marino (Otaria flavescens), están en preocupante retroceso y que aún no ha sido posible determinar las causas, requiriendo más estudios, más apoyo a esos estudios y una protección más efectiva de la especie.

Que hacer

Una forma sencilla y efectiva de colaborar con los investigadores y autoridades, y a favor de la preservación de la fauna marina en la región, es que los pobladores de las costas, pescadores, funcionarios y vecinos costeros, alerten sobre varamientos, aparición de ejemplares muertos, avistajes y detalles de los mismos a los investigadores, esto permitirá reunir información que a su vez, proporcione fundamentos para una mejor y más rápida acción por parte de las autoridades en la preservación de ambiente y biodiversidad. Por otra parte, también sería muy útil que se informe a las autoridades sobre personas o movimientos extraños en las costas, que molesten a los animales o alteren su hábitat, con la finalidad de preservar conjuntamente con las autoridades los ecosistemas costeros, base de los recursos pesqueros, faunísticos y turísticos, fuente a su vez de recursos económicos. Probablemente, este tipo de información e intercambio entre autoridades, investigadores, pescadores y pobladores, pueda ser útil para determinar las acciones y lugares más efectivos, para la futura presencia de guardaparques y prefectura, además de asegurar a la pesca artesanal costera, la sostenibilidad del recurso.

Antecedentes de la investigadora
Franco-Trecu, Valentina. Magister en Ciencias Biológicas (Facultad de Ciencias, universidad de la República) opción Zoología (PEDECIBA, UDELAR). Actualmente se encuentra realizando sus estudios de Doctorado en Ecología a través de un programa mixto (PEDECIBA- UDELAR, CICIMAR-México, Pontificia Universidad Católica de Chile).A partir del año 2002 inició su participación voluntaria en proyectos de investigación relacionados con mamíferos marinos. Colaboró en el PROYECTO FRANCAAUSTRAL (2002-2003), en las estimaciones de abundancia de lobo fino (Arctocephalus australis) (2004) y león marino (Otaria flavescens) (2005) realizadas en Isla de Lobos a cargo de la DINARA (Dirección Nacional de Recursos Acuáticos).

Realizó su pasantía de grado en la Sección Etología con el proyecto “Comportamiento maternal y aspectos reproductivos en Arctocephalus australis. Isla de Lobos – Uruguay” bajo la supervisión de la Lic. Sylvia Corte (Sección Etología – Facultad de Ciencias) y el MSc. Enrique Páez (Dpto. Mamíferos Marinos – DINARA). Su Maestría en Zoología fue realizada bajo la tutoría del Dr. Mauricio Lima (Universidad Católica de Chile), el Dr. Matías Arim (Facultad de Ciencias - Universidad de la República) y el Dr. David Aurioles Gamboa (Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas, Instituto Politécnico Nacional, B.C.S, México). La misma se titula “Éxito de crianza y hábitos alimenticios en hembras de A. australis y su relación trófica con O. flavescens en aguas uruguayas”. Su proyecto de Doctorado se titula “Estrategias comportamentales de forrajeo y apareamiento y su efecto en la dinámica poblacional de dos especies de otáridos simpátricas con tendencias poblacionales contrastantes” y es dirigido por el Dr. Pablo Inchausti (Facultad de Ciencias, Uruguay) y el Dr. David Aurioles Gamboa. Desde el año 2005 es co-directora del PROYECTO FRANCISCANA: “Captura incidental de franciscana en las pesquerías artesanales y arrastre de fondo costero en Uruguay”, y del proyecto “Hábitos alimenticios del delfín franciscana, Pontoporia blainvillei, en la costa uruguaya”.

Ballenas, un poco de historia

En el origen del escudo de Maldonado por 1778, estaba presente un lobo marino, el que luego fue reemplazado por la imagen de una ballena en 1803. Tengo entendido, que el mencionado cambio se debió a la importancia dada a la explotación de la ballena como recurso económico en la región que superaba a la del lobo marino, lo que señala la presencia de ballenas no solo habitual, sino intensa en la zona. ¿Cuál es la historia documentada de esta presencia en las costas uruguayas? Los registros de ballena franca en las costas uruguayas, datan desde la industria ballenera  iniciada a fines del siglo XVIII. En Punta del Este fue establecida una factoría en 1789, por La Real Compañía Marítima, de procedencia española. Son pocos los registros sobre el número de ballenas capturadas debido a que en 1806 durante las Invasiones Inglesas fueron quemados los almacenes y oficinas instaladas por la Real Compañía.
En 1791, se registraron 30 ballenas capturadas y en 1795 20 fueron las capturadas en Maldonado. También existen registros de buques balleneros norteamericanos capturaron ballenas en la costa uruguaya entre 1761 y 1920, pero no se conoce el número de ballenas.
Si bien, los registros no son completos, los relatos históricos sugieren un importante número de ballenas durante la explotación comercial. Antes de 1972 los registros de ballena franca en Uruguay eran raros y se debían a registros no sistemáticos. Desde 1975 hasta 1990 registros oportunísimos pero continuos fueron realizados mostrado un importante número de ballenas en la costa atlántica uruguaya.

Resulta evidente que la presencia de ballenas de la especie Franca Austral, ha tenido una fluctuación importante a través del tiempo ¿Cuáles serían las razones de este flujo y reflujo de su presencia? La principal causa de deterioro de las poblaciones de ballenas, fue la irracional explotación comercial que sufrieron casi todas las poblaciones durante los siglos XVIII al XX. En 1946 la Comisión Ballenera Internacional prohíbe la explotación comercial, por lo que las poblaciones de ballenas comienzan a  recuperarse lentamente, a excepción de algunas pocas como la ballena franca del norte la cual  continúa en peligro de extinción. En el caso de la ballena franca austral la tasa de crecimiento es del 7% en casi todas las poblaciones incluyendo Uruguay. Investigaciones realizadas en Península Valdez, Sudáfrica y Australia han mostrado que esta tendencia se mantiene estable.

¿Qué organismos oficiales se dedican al tema y cuál es su grado de compromiso actual y si interactúan con organizaciones afines? El organismo que le compete el manejo de la especie es la DINARA, (Dirección Nacional de Recursos Acuáticos). A la DINAMA (Dirección Nacional de medio ambiente) también le compete,  pero los mamíferos marinos y sus problemas de conservación no figuran entre los temas prioritarios en ninguno de estos entes.  

¿Cuál es la cuantificación actual de ejemplares, y cuál ha sido su evolución en los últimos años? El proyecto FRANCAAUSTRAL comenzó con el estudio de la ballena franca en el año 2001, este se viene realizando de forma ininterrumpida hasta el presente. El conteo de ballenas se lleva a cabo desde relevamientos aéreos, en los cuales también se realiza la cabo la foto-identificación de individuos. Las ballenas francas pueden ser identificadas a nivel individual por el número, forma y localización de las callosidades ubicadas en las zonas superior y laterales de sus cabezas. En dichos relevamientos observamos que los conteos varían entre 30 y 60 individuos en cada temporada. Los vuelos nos sirven para saber el número mínimo de ballenas en el momento del vuelo.
Consideramos estos números, como mínimo, porque muchas ballenas no se pueden contar por estar bajo el agua o simplemente fuera del rango de observación desde la avioneta. Para conocer un número más real de ballenas que pueden pasar por la costa uruguaya durante  una temporada, creamos un modelo que tiene en cuenta, el número de ballenas observadas, el número de foto-identificadas, su comportamiento y estimamos las no detectadas. Este modelo nos arroja un número de 2.000 ballenas al año. Este número es considerado un aproximado de las ballenas que transitan por la costa uruguaya en una temporada (entre julio y noviembre)
Cabe acotar, que las callosidades de las que hablamos, son placas de epidermis engrosadas y endurecidas que adquieren una consistencia córnea. Estas son originariamente grises, pero paulatinamente son colonizadas por crustáceos anfípodos de la familia Cyamidae, que les otorgan la coloración blanca o anaranjada que las caracteriza. Puesto que la conformación de callosidades es única a cada individuo y no está sujeta a cambios a escala temporal, provee de un sistema de marcaje natural ideal, que ha sido exitosamente utilizado mediante la técnica de foto-identificación para estudios de larga duración.

¿Se han tomado medidas en cuanto a la navegación en la zona con respecto a la protección de las especies de gran porte como las ballenas para evitar colisiones o inconvenientes a estos animales? Existe un reglamento para el avistamiento turístico desde embarcaciones. La colisión de ballena con embarcaciones de gran porte es un problema real sobre todo en los océanos del Norte.  Es probable que algunos de los varamientos de ballenas en la costa uruguaya de deba a colisiones, pero la causa real no se conoce con certeza. Uruguay carece de veterinarios o biólogos es especialistas que estudien a fondo la causa de los varamientos de ballenas. La única organización que realiza este trabajo con muy escasos recursos es PROFAUMA.

¿Se ha estimado la incidencia de la navegación deportiva y la presencia humana en las costas en el comportamiento de lobos marinos y ballenas? Hasta donde yo sé, no existen investigaciones para conocer el efecto de las embarcaciones sobre las ballenas o lobos en Uruguay.

¿Cuáles recursos son indispensables para proseguir con la labor actual? ¿Existe por parte del Estado consideración y apoyo a esta labor? Los estudios con ballenas necesariamente deben ser a largo plazo para poder obtener tendencias poblacionales confiables. La ballena franca tiene una cría cada tres años, se ha estimado que son necesarios al menos 5 ciclos reproductivos para obtener estimaciones del tamaño poblacional, tasa de crecimiento y de mortalidad, por lo que necesitamos entre 15 y 20 años de investigación. Esto hace que se dificulte mucho la mantención de los proyectos sobre todo en países como el nuestro. Si bien el monto anual mínimo no es altísimo (3500 dólares) muchas veces no lo podemos obtener de forma completa. Los recursos que nosotros manejamos son todos provenientes de financiadoras extranjera  principalmente de Estados Unidos e Inglaterra. Si bien hemos solicitado apoyo en varias ocasiones, ni el estado ni ninguna empresa nacional o extranjera establecida en Uruguay ha aportado recursos para la investigación.

¿Qué planes tienen para la próxima temporada de avistajes? Nosotros siempre planeamos seguir con la investigación de ballena franca, por lo que mencionaba que es necesaria la continuación a largo plazo de las investigaciones con cetáceos. Llevamos 9 años trabajando con la especie y es recién ahora, cuando el cúmulo de información, permite realizar, más variados y mejores análisis con n apoyo estadísticos.

¿Cuáles medidas se han tomado y aun resta tomar por parte del Gobierno, respecto a la conservación de la biodiversidad de la región costera y Mar Uruguayo? En Uruguay se han decretado recientemente, dos áreas protegidas que posen territorio en el mar, esta son Cabo Polonio y Cerro Verde, ambas en el departamento de Rocha. Si bien aún no se han determinado los planes de manejo de las respectivas áreas. Este es un primer paso para poder delinear acciones concretas de conservación y manejo sobre la biodiversidad que cuentan estos sectores de la costa uruguaya. 
La dinámica poblacional de las ballenas francas en Península Valdés, es sumamente diferente a la dinámica que observamos en Uruguay. Mientras en Península Valdés se observan comúnmente, madres con crías que pueden permanecer hasta 70 días en el área. En Uruguay el 90% de las observaciones corresponden a grupos sociales y de reproducción. Estos grupos posen mayor dispersión y menor tiempo de permanecía que el de la madres con cría, por lo que su comportamiento es comportamiento muchos menos predecible. Estas características hacen que tengamos que adaptar tanto las medidas de conservación como las actividades turísticas a nuestra realidad. Me refiero a que es necesario buscar una identidad propia con respecto al avistamiento turístico de ballenas, ajustado a la dinámica población que se observa en Uruguay. Muchas veces al intentar aplicar un modelo, por más bueno que sea, tenemos que ver que tanto se ajusta  a nuestra realidad, si no se otra manera se verá frustrada dicha actividad

¿La población uruguaya, especialmente la costera, valora el recurso marino? ¿Depreda? ¿No le importa? Colabora? En mi parecer, las comunidades costeras cada vez toman más conciencia sobre la conservación de los recursos marinos. Desde el año 2004 a través del Proyecto Franciscana, hemos investigado la mortalidad incidental del delfín franciscana y en las redes de pesca artesanal. Este estudio se puede realizar gracias a la colaboración de los pescadores quienes nos brindan la información de todas sus salidas de pesca y además nos permiten embarcarnos con ellos. A través de este estudio nos hemos involucrado en el seno de las comunidades costeras y especialmente con las familias de los pescadores. Esto nos ha permitido tener una visión más cercana a su interés y preocupación por los recursos naturales, y sobre todo, por las especies que explotan y la mortalidad incidental en sus redes.  Si bien esto es cierto, todavía falta tomar mucha más conciencia y trabajar de forma integrada entre científicos, tomadores de dediciones y pobladores locales.

Refugios Naturales agradece la gentileza de la Lic. en Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias Biológicas, de la Universidad de la República Oriental del Uruguay, Paula Costa.

Nota de la Redacción: Refugios Naturales agradece la buena predisposición del grupo Cetáceos Uruguay para realizar esta nota.

Walter Raymond – Refugios Naturales