Perdiendo 3 a 1 y en tiempo de descuento

Perdiendo 3 a 1 y en tiempo de descuento

Crítica sobre la presentación del segundo Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del Proyecto Valentines y el tiempo perdido

 

Hace unos días la empresa Zamin Ferrous presentó formalmente a las autoridades el nuevo Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Es evidente que la empresa da por descontado que será aprobado y que comenzará sus actividades extractivas en el año 2012. Al menos eso es lo que se desprende de las últimas notas de prensa, comunicaciones y entrevistas publicadas en los medios de comunicación más importantes.

 

Por otra parte, quiénes alertan sobre las consecuencias negativas en lo ambiental, social y económico del mencionado emprendimiento asisten en silencio aferrados al alambrado todo el despliegue comunicacional de la empresa. Se está perdiendo 3 a 1 y corren los minutos de descuento.

 

Jugando mal no se puede ganar

 

En Uruguay, el fútbol, siempre ha sido un reflejo de las actitudes de las personas incluso de la sociedad en su conjunto. Son términos comunes el “salir a ganar”, “cuidar el empate” o “nos empataron sobre la hora” para definir distintas situaciones de la vida. Hoy la pelota está rodando y casi no queda tiempo para cambiar el resultado.

 

Sin embargo tanto en el equipo como en la tribuna persisten las enseñanzas del gran Obdulio, no asumir la adversidad hasta que el árbitro marque el centro de la cancha. Pero para recrear ese espíritu y revertir el resultado se requiere jugar con ganas, ímpetu e inteligencia.

 

Habría que comenzar por reconocer que no todo lo realizado estuvo bien hecho, el resultado lo está demostrando. Se presentó muy buena y elaborada documentación, hubo testimonios relevantes y excelentes análisis realizados por diversos especialistas. Incluso se realizaron movilizaciones de vecinos y marchas convocadas por un tema ambiental, algo inédito en el país. Pero el juego bonito de los minutos iniciales se fue diluyendo y ahora nos están pasando por arriba.

 

La historia ha demostrado con largueza que no basta con el convencimiento propio y de un núcleo cercano para cambiar la historia. Para hacerlo es preciso tener al menos uno de los dos recursos principales; el económico o la mayoría en la población. No se tuvo ni uno ni lo otro. El equipo contrario tiene el recurso económico y con inteligencia está obteniendo el segundo, la mayoría. Habrá que cambiar la estrategia si se pretende revertir el  resultado.

 

El Parlamento también juega

 

Si se pudiera tener en claro que la voluntad de los legisladores resulta fundamental para la aprobación o rechazo definitivo del emprendimiento, no se estaría segregando a aquellos que de alguna manera, se interesan o acercan a la iniciativa ciudadana contraria al mega emprendimiento.

 

Es muy extendida la actitud de considerarse “dueño” de una idea, y en el afán de protegerla de intereses espurios se exige a quiénes se acercan a ella una probidad e historia política o social similar a la propia. Quizás ese olvido de que se construye solo con las mayorías y no con minorías iluminadas, ha hecho que se pierda la pelota en el medio.

 

Quizás sería de utilidad considerar que para evitar la aprobación de este mega proyecto en el Parlamento, se necesitan los votos blancos, colorados, independientes y frenteamplistas, no solo los de Winston Churchill, Nelson Mandela y Mahatma Gandhi.

 

Sería muy útil que se entrevistara a cada uno de los bloques parlamentarios y a sus legisladores, se les pidiera una opinión concreta sobre el proyecto y se conversara con ellos las posturas propias. Sería muy bueno que se pidiera a cada partido político, agrupación o corriente su definición pública sobre el tema. No es estigmatizando sino integrando que se logran los consensos. Los buenos técnicos saben que con pocos pases se puede llegar al área contraria creando peligro.

 

La tribuna no se inmuta

 

Es natural que cada persona contemple primero sus intereses particulares y luego los del conjunto, así funcionan las sociedades. Si no es posible demostrar de manera fehaciente como afectará la vida e interés particular de cada persona la mega minería en el país, no se logrará su atención y menos su adhesión.

 

¿Sabemos cuál es el real interés en estos temas por parte de la ciudadanía? El resultado es inquietante. Pregunte, indague y quizás sienta que nos están dando un “baile” de novela. La gente, en general, entiende que el mega proyecto de referencia es una de las dos más grandes inversiones que ha recibido (o recibirá) el país. Que puede ser fuente de trabajo para miles de personas y que en realidad no es tanto el daño ambiental como se dice por ahí.

 

Sí no se logra convencer a legisladores y crear opinión pública de poco sirve mostrar la camiseta transpirada, son necesarios los tres puntos. Después de haber descendido todos los equipos reconocen que cometieron serios errores que los llevaron a esa situación. En cambio los que obtienen logros fueron hábiles en corregirlos antes.

 

Jugar con el viento en contra

 

Basta con acceder a los principales diarios y noticieros para comprobar que solo repiten las posiciones que la empresa emite en sus comunicados. En todos resulta evidente la apología favorable hacia el emprendimiento. Es una consecuencia lógica, el emprendimiento puede generar (si no genera ya) ingresos por publicidad. La ética periodística indica que muchas notas y entrevistas publicadas debieran ser catalogadas como espacio de publicidad y no como nota o artículo.

 

En cambio, los manifestantes no pagan publicidad ni convocan el interés de la mayoría del público. Las fugaces menciones que se han logrado responden más a la presencia de jinetes en las marchas, algo más ligado al entretenimiento para los medios que a la noticia en sí misma.

 

Siempre hay excepciones, pero estas no alcanzan para generar opinión pública. El equipo contrario si que sabe aprovechar el viento a favor.

Redes con los piolines flojos

 

Las redes sociales tiene la particularidad de hacer creer a sus integrantes que el mundo gira en torno a sus comentarios y publicaciones. Además calma ansiedades y por eso se transforman en un magnífico sedante.

 

Los varios grupos que se han constituido principalmente al calor de la indignación de los rochenses, se han ido diluyendo y hoy quedan apenas 3 o 4 comentaristas en cada uno de ellos. Es normal, esto siempre pasa con las novedades, son efímeras.

 

Probablemente el principal error ha sido asumir que lo que allí se publica es leído por todos los ciudadanos, y si no hay comentarios en contra querría decir que están a favor. En realidad solo lo leen los mismos 4 o 5, no sirve.

 

La pelota cayó en el foso

 

La mayor ocupación actual de los legisladores y funcionarios está en determinar que ventajas económicas se le puede sacar a la minería y no en determinar si este emprendimiento es positivo o negativo para el país. Eso ya estaría resuelto. Esto indicaría que el informe estaría aprobado y solo se espera el momento oportuno para dar a conocer la noticia.

 

Si no fueran tan dramáticas las consecuencias ambientales, económicas, sociales y paisajísticas de la aprobación de este emprendimiento, podría resultar divertido ver como legisladores y funcionarios intentan disfrazar como bueno algo que es evidentemente negativo. Ni los mejores murguistas podrían delinear tan fantásticas máscaras.

 

La pintura y el disfraz

 

El informe presentado, fechado en Octubre de 2011, detalla minuciosamente motivos económicos, modalidad de explotación y áreas de desarrollo pero son generales o difusas las menciones a la afectación ambiental y las tareas de mitigación a realizar.

 Pico y pala: Se prevén 5 minas con pozos que van desde los 800 metros hasta los 4 kilómetros de largo y un ancho que iría desde 300 metros a 1 kilómetro. Las profundidades oscilarían entre 350 y 700 metros. La ocupación total de territorio en todo el complejo sería de 15.500 hectáreas.

Represas: Una represa de relave cuya superficie alcanzaría más de 2.400 hectáreas con una profundidad de cresta de 110 metros. También una represa para acumulación de agua de 250 hectáreas y 20 metros de cresta, complementada con un canal de toma de respaldo desde el canal Andreoni.

 

Es llamativo lo referente a la terminal portuaria. Se expresa taxativamente que estará dedicada exclusivamente a la carga del concentrado de hierro en buques de gran calado. Entonces las voces que alegan a favor de ese puerto de aguas profundas aduciendo que servirá para la salida de la producción de Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay, estarían equivocadas. Salvo que al amparo de esa obra se extienda otro puerto adicional. Inquietante.

 

El puerto: El puente desde la costa hasta el muelle, tendría una extensión de 2,5 kilómetros y 11,5 metros de ancho. Estaría construido sobre pilares a unos 6 metros sobre el nivel del mar. El muelle tendría una escollera de 950 metros de largo en forma de L. Una especie de isla artificial de casi 1 kilómetro de largo que podrá ser vista desde Santa Teresa y el Cerro Verde, probablemente también desde La Pedrera.

 

El canal de navegación se estima en 250 metros de ancho por 16 kilómetros de largo y 20 metros de profundidad. Este dragado generaría unos 13 millones de metros cúbicos de material que sería arrojado a unos 25 kilómetros mar adentro. Si bien todas las obras requerirán unos 2,5 años, las obras de dragado y puerto se realizarán inmediatamente. ¿Alguien evaluó el impacto ambiental en el ecosistema marino?

 

Se requeriría desviar hacia el sur y luego hacia el norte el arroyo Valentin. También un tramo del río hacia el norte. La ruta 7 debería modificar su trazado en un tramo a determinar.

 

El complejo requerirá de ANCAP 200 metros cúbicos de combustible por día. Es lógico interpretar que eso significa una mayor afluencia de buques tanqueros a la terminal situada frente de José Ignacio. ¿O descargarán en su propio puerto?

 

Cabe preguntarse si existen estudios mareológicos y sedimentarios de la costa de Rocha que avalen la instalación de estas estructuras. ¿Se han realizado estudios independientes que determinen la incidencia de estas tremendas obras sobre la conformación de la costa? ¿Se ha consultado a los especialistas en fauna marina sobre la incidencia de este puerto? ¿Se sabe como afectará a la pesca artesanal?

 

¿Quién se hará responsable cuando las playas se degraden y el turismo no regrese? ¿Se ha consultado a la población sobre este proyecto?

 

Que comience la función

 

Sin embargo, todavía se puede revertir el resultado. Los legisladores, ni aun con las mejores intenciones y buena voluntad para desarrollar el país, pueden aprobar este proyecto sin asumir una responsabilidad ante la ciudadanía que va más allá de su investidura actual. Nunca podrán decir que no sabían o que entendieron mal.

 

Se impone, entonces, instruirse para fundamentar las posiciones. Expresarse con mensajes claros, sin sectarismos, ajustándose exclusivamente al tema. Estudiar otras alternativas para la explotación del hierro y proponerlas. Hablar con todos los medios de comunicación y periodistas, incluso con la empresa.

Realizar pequeñas encuestas locales. ¿Alguien sabe que piensa la población de Castillos sobre el tema? ¿Y la de Rocha o Cerro Chato?  ¿Acaso no es posible poner urnas en las plazas y que cada persona se exprese?

¿Por qué no proponer ya mismo un plebiscito vinculante? También es posible recurrir a la Justicia incluso la internacional. Para todo esto es necesario crear opinión pública.

Todavía podemos cambiar la historia.

 

Walter Raymond

Director de Refugios Naturales

www.refugiosnaturales.com.ar

walter@refugiosnaturales.com.ar